Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Deseo

Asciende por mi cuerpo como otra sangre
más cálida
que en mi boca se muda,
se vuelve la que no es 
y se extingue
como un rumor más de la noche.
Río
que repite nombres.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario