Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Eternidad

Déjame perderme 
en la eternidad de 
tu mirada una vez más, 
como ayer, como antier. 

Y sentir cómo el frío 
desaparece de mi piel 
entre tus brazos 
encantadora mujer. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario