Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

El amor de mi vida

¡Hazlo!, llámame mañana o hasta el fin de semana; búscame dentro de algunos días o en un par de meses y verás que te lo sigo sosteniendo. Tal vez nos encontremos en algunos años u otros tiempos; tal vez sea un encontronazo fugaz o una casualidad predestinada como la que pasó en esta vida. Vaya con quién vaya, sea la persona que sea, tengamos la edad que tengamos... pregúntamelo, juro que siempre responderé lo mismo, siempre; te miraré como te gusta, veré tus lunares como loco y te reconoceré; directamente a los ojos y con voz suave susurraré: "Si, aún. Te lo dije... te dije que siempre serías el amor de mi vida; el amor de mis vidas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario