Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Nos extrañamos

A cualquier hora, de día, de noche, a solas, con gente, en la calle, en un bar, en mi casa o en tu cama. Con pasión, con dolor, con desesperación. Abrazándonos el alma con un puñado de palabras. Con el corazón a mil kilómetros por hora y a diez mil de distancia. Así nos extrañamos.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario