Ahora estoy bien, ya no me desvelo por cosas sin sentido, ni espero esa llamada que aceleraba mis latidos. Ya no me martirizo por lo que hizo, ni me pregunto "¿Por qué no me quiso?". He comprendido que nada es eterno, y que el mundo no se acaba por un amor deshonesto. Que siempre se encuentran nuevos motivos, para seguir amando, para seguir viviendo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario