Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Sabes colega

Sabes, colega, 
de vez en cuando 
a todos se nos cae la vida, 
y eso no es tan malo, 
a veces es necesario.


A veces es necesario 
que se rompa en mil trozos para que, 
en el momento de recogerlos, 
sepamos cuantos debemos dejar en el suelo, abandonados.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario