Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Tus besos

Tus besos que en cuerpo no se hicieron presente, obligándome a viajar a las memorias del recuerdo, haciéndome dueño de otros besos mal gastados, usados en otras ganas; besos fríos que no conocieron del calor, ni del viajar, menos del sentir y del desear.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario