Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Fragmento, Los Amorosos, Cartas a Chepita

...Aprovecha tu soledad. Acuérdate de todos los que queremos estar solos.

Verdadero martirio es no poder nunca estar solo. Pero tu pequeño cuarto y tú en tu pequeño cuarto es el mundo. Allí está todo. En tu corazón está todo: descúbrelo, sorpréndete, ámalo.

Ve de milagro en milagro, de sorpresa en sorpresa, a lo largo de ti misma. Estás triste, es cierto, pero tú no eres tristeza, tú eres alegría y serenidad y paz. No mires sólo un aspecto de ti misma, un accidente de tu propia substancia; tú eres todas las cosas juntas, y el mar y las estrellas y las rosas se anuncian en ti. No mires tu miseria, no te complazcas en ella; hazla a un lado, apártala, y cultiva lo que todos tenemos de divinidad adentro.

Háblame todo lo que quieras, todo lo que sientas y llores. Ese “cállate” no quiere decir que nunca digas nada, sino que te calles a ti misma tu dolor y tu angustia -así los transformas-,que no trates de convencerte a todas horas de que eres miserable. El dolor se encierra en sí mismo y trata de multiplicarse a toda costa, trata de invadir todo lo que tenemos y somos:no lo dejes hacer eso, cúbrelo, apártalo, y saca al aire tu alegría y hazla crecer en ti, que ella es tu verdad, tu perennidad, tu vida.

Después de todo, no te digo que no te aburras, que no padezcas; te digo sólo que pongas cada cosa en su lugar, que no hagas del fastidio toda tu vida, que no hagas de tu soledad llanto y ruina. Alégrate, complácete en tu cuerpo, dale vigor y fuerza y armonía; complácete en tu alma, dale serenidad.

Estoy alegre este momento: mi amor pasa distancia y tiempo y sombra, y llega a ti más allá de las cosas, perpetuamente. Es más grande mi amor que mi deseo. Ya somos tú y yo, solos, en uno, perfecto.

Por eso apenas si te beso.

¿Ya sabes esa cosa?: te quiero.

Jaime
22-04-49

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