Y hoy que dices adiós, solamente deseo verte tan brillante si el día de mañana nos toca coincidir, no me gustaría verte triste y mucho menos enterarme que de ese amor que hoy te aleja de mí haya resultado solo fantasía. Sé que tardaré en desprenderme del todo de ti, sin embargo, volveré a sonreír. Porque este corazón nació para amar y latir.
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