Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

La quiero

Cuando estoy con ella el tiempo pasa lento, valoro mucho mas los minutos y aprecio mas la belleza de la vida.

Un dia simplemente empezamos a coincidir, me hizo dar cuenta de muchas cosas y no busco ponerle fecha de caducidad a esto.

La quiero con su mal humor, con su maldita sonrisa que me deshace, con su carácter fuerte, con sus vicios, sus inseguridades, sus problemas e inquietudes.

La quiero con todo lo que la hace ella, tan original, tan perfectamente imperfecta. Honestamente no esperaba terminar con una grandiosa mujer y estoy a gusto con ello.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario