Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Los cuatro acuerdos

1°: No supongas

No des nada por supuesto. 
Si tienes duda, aclárala.
Si sospechas, pregunta. 
Suponer te hace inventar historias increíbles que solo envenenan tu alma, 
y que no tienen fundamento.


2°: Honra tus palabras.

Lo que sale de tu boca es lo que eres tú. 
Si no honras tus palabras, no te estés honrando a ti mismo. 
Y si no te honras a ti mismo, no te amas.


3°: Haz siempre lo mejor. 

Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrés recriminarte 
ni arrepentirte de nada.


4°: No te tomes nada de manera personal.

Ni la peor ofensa. 
Ni el peor desaire. 
Ni la més grave herida. 
En la medida en que alguien 
te quiera lastimar, en esa medida 
ese alguien se lastima a si mismo.
Pero el problema es de él y no tuyo.

Cuando miremos con ojos de niño, 

tal vez entenderemos como es este
juego de vivir y evolucionar.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario