Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Y nos besamos

Y nos besamos. 
Y yo Ia acaricié, 
y ella me acarició. 
Y nos sentimos. 
E hicimos el amor, 
incluso creo que flotamos 
sobre la cama.


Y os juro 
que en aquel momento 
podriamos haber derribado 
hasta el muro de Berlin.


Y entonces el mundo 
fue menos mundo, 
porque en ese instante, 
mientras flotébamos, 
solo existiamos nosotros. 
Y las caricias, 
y los besos untados 
sabre nuestras espaldas desnudas.


Y la paz se volvié guerra, 
y entonces 
nos miramos, 
y estallé el fin del mundo 
o tan solo fue que 
nos corrimos a la vez.

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