Yo no te olvido, habitas en un lugar donde nadie puede tocarte, donde nadie sabe que existes, donde nadie puede herirte, ni yo con mi olvido, ni tú con tu ausencia.
Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.
Dueles
Me duele todo.
Me duelen los párpados, la piel.
Me duele justo ahí donde recostaste tu cabeza tantas noches antes de dormir; entre mi pecho y el alma.
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