Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Llegará el día

Y llegará el dia. Llegará el día en que ya no pronuncie más su nombre.

Su rostro y su voz se irán desvaneciendo 
paulatinamente de mi memoria.

Y después, desaparecerá... 
para siempre.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario