Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Y vas comprendiendo

Y vas comprendiendo que no todo en la vida se puede tener. Que de tanto luchar por un amor al final tan sólo se convierte en un capricho. Que la culpa de la infelicidad es nuestra por el miedo a los cambios. Que si empiezas a valorarte absolutamente todo lo que te rodea empieza a cambiar contigo. Que no hay que crearse tantas ilusiones al principio de la relación, que hay que dejar fluir todo con calma, que si no es para ti otra persona vendrá. Que lo que entregas fácil y conviertes en amor, por más que intentes volver atrás, fue ese mismo momento el que te quitó valor en su vida. Que la vida sigue con o sin ello.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario