Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Encontré

Y encontré alguien que me sacudió el alma; agarré su mano, me abracé de sus besos, me empapé en su tiempo... Y quiero quedarme ahí, aunque sea un ratito, de esos ratitos que duran toda una vida.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario