Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Hay días.

Hay días en los que necesitamos tomar una pausa, 
descansar y olvidarnos del mundo exterior.


Hay días en los que necesitas aislarte,
y simplemente tener una conversación con tu soledad.


Hay martes que parecen domingos,
hay compañías que se sienten como soledad.


Hay días en los que las promesas son solo ilusiones, 
y días en los que la realidad es solo una pesadilla.


Pero lo más lindo de todo, es que siempre habrá un día 
para continuar...


porque sólo el amor dura para siempre, así se acabe.

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