Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Mientras tomo una taza de café

Mientras tomo una taza de café repaso los poemas
que he escrito
¡Cuánta confusión! ¿Cuántas palabras perdidas!
¿Bajo qué impulso lancé mi pecho mis descomposturas
a la búsqueda de ese mar que no es claro ni habitable?
Si he dicho soledad árbol ocieno
fueron palabras imprecisas para extender mis brazos
para darle un vuelco al reloj y mostrar mi desnudez
y sus caminos
He tomado conciencia de mis obligaciones
y he querido dar a los hombres nada más un relámpago
Debajo de una imagen ahora me duermo
ahora la doblo ahora la subrayo
Mañana despertaré en un mundo nuevo

No hay comentarios.:

Publicar un comentario