Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

YO TAMBIÉN

Yo también conocí a una persona especial con la que hablaba cada día de mi vida, día y noche... Hacíamos llamadas, nos veíamos cuando podíamos, aunque fueran cinco minutos, para mí era más que suficiente. 

Yo también tuve a esa persona con la que deseaba pasar el resto de mis días, pero de repente, ya no vuelves a leer ni un mensaje, ni vuelves a oír su voz a través de una llamada, ni la vuelves a abrazar por última vez. 

De repente tus recuerdos empiezan a inundar tu mente y ahí es cuando sabes que ya no hay vuelta atrás y solo te queda asimilar que todo terminó y tienes que seguir avanzando con tu vida.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario