Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

TÚ Y MIL VECES TÚ

Porque me enseñaste la diferencia entre ser un instante y
ser eterno, tú que no juzgaste y te quedaste cuando todos
se marcharon, tú que le diste sentido a mis latidos y color
a mi vida.
Tú que eres mi hogar, mi lugar de paz y mi guerra
favorita.
Tú que estás presente en mi pensamiento y cuando llegas
a tocarme me derrito.
Y si debo huir a algún lugar, siempre será a ti.
Inventaré más palabras, la poesía no me alcanza cuando
se trata de ti.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario