Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

CON EL TIEMPO

Con el tiempo fui aprendiendo
a valorar gestos, y no cosas.
A decirle a alguien, todo lo hermoso que veo en su
manera de ser.
A dar las gracias, todas las veces que puedo.
A intentar cada día estar más cerca del camino a
casa,
y cuando digo casa,
hablo de la casa del corazón.
A jugármela con todo lo que soy.
Ya amar, amar con todo lo que llevo puesto,
hasta el último de mis días.

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