Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

AYER TE VI

Ayer te vi, allá, donde habita la nostalgia.
Te vi y sonreíste,
como si supieras lo mucho que te había esperado.
Parecía todo de otra época,
yo me veía diferente
y tú tampoco eras la misma,
pero ambos sabíamos quiénes éramos.
Y te abracé. Vaya...
Te abracé y abracé contigo la esperanza.
Al amor y a ti los sentí al mismo tiempo.
Sí, fue un sueño.
Y antes de abrir los ojos sabía que te había perdido.
Incluso, mientras te abrazaba,
sabía que en realidad estaba solo.
Pero te sentí y eso no me lo quita nadie.
Te sentí y aquel calor me arrebató el frío.
De golpe. Suave y cálido.
Como cada noche, cuando pienso en ti
y recuerdo que tú sigues viviendo lejos
en ese sitio adonde no llegan mis brazos,
allá, donde habita la nostalgia.
Y donde nosotros no somos los de ahora.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario