Soy dueño de mi vida y de mi suerte,
viviré mi sueño hasta que despierte,
no me preocupo mucho por la muerte,
pero ella siempre está pensando en mí.
¿Para qué llorar? Mejor vivo tranquilo,
he entendido que la vida pende de un hilo,
la muerte va retrasada una vida en la carrera,
viviré a mi manera hasta el día en que muera.
La muerte piensa en mí,
voy nadando en su cabeza,
¿para qué vivir en tristeza?
Quizá mañana me vaya de aquí
así que riendo me tomo otra cerveza,
pensando en que esto aún no acaba,
pensando en que esto apenas empieza.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario