Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

QUE AFORTUNADO YO

No creo que haya manera más bonita de decirle a alguien que le quieres que abrazándole. Y bueno, admito que me gusta cuando me abrazas. Sigue pareciéndome increíble la sensación de poder rodear con mis brazos al tesoro mas precioso del mundo. Cuando me miras haces que olvide todo, me siento menos solo, y si sonríes eres capaz de arrancarme la tristeza de golpe. Si hablo de tu risa podría decir que es la melodía más bonita con la que alguien pudiera romper el silencio mas incómodo. ¿Sabes? A veces quedo perplejo con saber que nadie nota la maravillosa persona que eres. Y qué mal por ellos. Y qué afortunado yo. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario