Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

MUY CERCA

Quédate, para quererte como
solo yo sé quererte: fuerte,
a fuego lento y jodidamente
bonito. 

Quédate un ratico
nada más, para un café, para
desnudarte el alma y para
una vida. 

Quédate, para
enseñarte todos los caminos
que conducen a mi corazón.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario