Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

ESOS PEQUEÑOS INSTANTES

A veces
no se necesita mucho:
una cerveza,
un baile,
una noche de verano,
un beso inesperado...,
no sé;
algo pequeño
que consiga
sacarte el alma
a pasear un rato.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario