Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

LA DUEÑA DE MI SONRISA

La veo dormida,
imposible dejar de mirarla,
creo que es feliz a mi lado.
La abrazo y beso
mientras busco
una posición más cómoda.
Ella con todas las sábanas
y con mi brazo de almohada.
Aun así para mí este es el mejor
sitio y momento de todos,
intento no hacer ruido
y descansar.
En unas horas
empieza un nuevo día.
El café
se encargará del sueño,
y ella...
Ella como siempre...
De mi sonrisa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario