Antes que nada, permítame
advertirle que mi corazón no
es un refugio para cobardes.
Aquí se desnuda el alma mucho
antes que la piel; aquí no hay
espacio para amores vacíos y
fugaces, porque aquí se quiere
sin pretextos y contra todo
pronóstico; porque aquí se
ama fuerte y para toda la vida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario