Estoy pensando en ti, en cómo sonríes cuando digo que te quiero, y en cómo sonreirías si te dijera que quiero que mi vida termine ahí donde comienzan tus sueños. Tus planes. Nuestros, a fin de cuentas. Miro al mundo guardando silencio; lo que yo piense sólo tendrá valor cuando seas tú quien me escuche, porque lo que pienso siempre tiene que ver contigo. Quisiera decirte que me gustas así, llena de todo eso que para muchos es invisible, con tus manías, tu ternura; esa alegría que contagia y esa forma de ver la vida que enamora. Me gusta también tu sonrisa de niña. Tus celos cuando te hablo de cualquier amiga. Mira, tú me encantas. Creo que eso lo resume todo. Me encantas como puede encantarme la poesía, porque creo que no hay nada más bonito que el saber que existes y que también me quieres. Te lo digo ahora, cuando estás lejos, porque tengo la seguridad de que una vez cerca todos mis sueños van a estar a la altura de tus labios y tu mirada. Es como un sueño de colores en un mundo de grises. Me gusta el contraste. Estoy pensando en ti y te juro que el mundo, el resto: eso que no importa y que no tiene nada que ver con nosotros, simplemente desaparece.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario