Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

TUS OJITOS

Hay momentos tan inolvidables que he pasado a tu lado, que siento que a veces ni siquiera una de tus fotografías sería tan perfecta para capturarlos. Me pregunto en qué momento nuestros caminos se cruzaron, en qué momento le pareció a la vida buena idea cruzar nuestras miradas, si bien sabe que una vez que yo me engancho en ciertos ojitos es difícil que deje de mirarlos. Y entonces esto se vuelve un desastre, una pelea entre tu sonrisa, tus ojos y el cielo por ver qué se lleva mi atención. Y no puedo elegir, no quiero elegir si para mi mirar esas tres cosas es la misma sensación, si para mi ver tus ojos y escuchar tu risa es un regalo, no pienso poner a competir al cielo contigo, prefiero admirarlos a ambos, porque al final de cuentas, ambos me hacen sentir lo mismo. Si yo pudiera llevar algo en el bolsillo noche y día, sin duda sería un pedazo de cielo y tus ojitos. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario