Nunca vas a escuchar
las cosas que quería decirte
-las más tiernas y otras no tantas-
jamás vas a saberlas.
Nunca vas a saber
de la pelea interna conmigo mismo
porque era preferible todo esto
que no tenerte.
Al final este huracán de sentimientos
solo venía cada tanto
no todos los días.
Y nunca vas a saber.
La cantidad de poemas
que tuve que escribir
para aliviar un poco
todo lo que pasaba adentro.
Nunca vas a saber la cantidad de veces
que quise escribirte, llamarte, pedirte que vengas
pero en ninguna ocasión lo hice.
Nunca vas a saber la cantidad de veces
que miraba la ventana esperando que aparezcas.
Nunca vas a saber sobre todas las veces que te pensé
ni cuántas fueron las lágrimas que derramé
-porque dolía quererte-
Pero nunca vas a saber nada de todo esto.
Porque como me dijo alguien un día
mejor no hablar
de ciertas cosas.
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