Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

SABES QUERERME

Y que estés ahí, cuando todo es
caos, cuando no quiera nada,
cuando me pueda más el
orgullo que las ganas, cuando
solo haya miedo y oscuridad.

Y me basta tu presencia, tu ternura
y un poco de tu sonrisa, para saber
que nada en este mundo es más
fuerte que tu amor incondicional.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario