Nunca he visto un universo
tan brillante como el tuyo.
La manera en que me pierdo
en las constelaciones de tus ojos
me hace no querer ser salvado.
No puedo dejar de contemplarte,
incluso cada una de tus imperfecciones
parece destinada a ser una obra de arte.
Incluso en las grietas
que fragmentan tu corazón
florecen jardines.
Tu cuerpo, su forma,
sus enigmas y belleza,
es causante de los poemas
más románticos y eróticos.
Llenas de paz al que amas,
haces que todo se sienta bien
que no puedo evitar pensar
que quizás en ti se encuentra
el paraíso, porque eres algo así
como un refugio celestial.
Incluso para alguien que prefiere
saborear la calma, estaría dispuesto
a perderse en tus tormentas
cada vez que llueves.
Sé que dicen que lo bueno dura poco,
por eso tengo miedo de que seas fugaz
porque no podría olvidarte.
Eres de esos amores cuya magia es efímera,
pero cuya memoria vive eternamente.
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