Yo no te olvido, habitas en un lugar donde nadie puede tocarte, donde nadie sabe que existes, donde nadie puede herirte, ni yo con mi olvido, ni tú con tu ausencia.
Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.
Yo te quiero...
Y yo te quiero como para mil desvelos, abrazos diarios, caricias oportunas, besos ilimitados, risas absurdas y felicidad compartida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario