Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Sobre el amor

Me atraía la fragilidad y la fuerza que una persona podía mostrarte, el lado racional que conduciría su vida y la pasión que dominaría sus sentimientos, anhelaba encontrarme un amor como del que tantas noches había leído en libros y muchas otras veces había idealizado en canciones, me enajenaba a sueños constantes sobre vivir tanto y todo, no con el héroe o príncipe que en cada historia de amor que nos llegaron a contar existía, perfecto y sin errores, sino con un hombre tan interesante como imperfecto, real como increíble e intrigante como cualquier imposible, para querer descubrir hasta la más mínima de sus fallas y el más grande de sus atributos, porque side algo no tenía duda, era de mi firme y dispuesta entrega por quien sin planes de quedarse, se pasará toda la vida a mi lado y eso no implicaba la cercanía en términos literales, ya que por lo contrario, alude a la compañía de nuestra alma no importando el tiempo, la distancia, la realidad, los sueños o cualquier cosa que se pudiera imaginar, sino al amor infalible, libre de mentiras y loco en cuanto a arriesgar todo sin importar las perdidas o logros, un amor para cuidarlo toda la vida y regalarle sueños todas las noches, un amor como el que posiblemente no encontrare, porque me da la impresión amarga de que no existe.

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