No precedieron palabras. No te robé ni me quitaste un beso. Lo nuestro fueron ganas de vencer a la rutina y terminar el dia al límite de lo correcto. Fue instinto y deseo de mezclar nuestras lenguas para dejar el alma a la intemperie y confirmar que -vos y yo-, podiamos ser nosotros. Al menos, por un beso.
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