Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Seamos sinceros

Seamos sinceros, no me voy a morir porque ya no hablemos. No me quedaré sin aire, ni tendré problemas al corazón, ni nada. Pero te extrañaré y extrañar a quien no puedes tener duele más que todo lo anterior.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario