Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Sin título II

Quiero conocer tus miedos, hacerme con ellos enseñados quién manda, 
meterme en sus decisiones, 
darles vida a tus manos, a tu cuerpo.

Quiero enseñarte a mirar a las cicatrices,
a desafiarlas. Que las acaricies y sepas quién eres.

Déjame entrar, 
prometo que sabré salir.

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