Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

¿Qué importa?

¿Qué importa el destino
al que viajen mis sueños?
si todo lo que escribo
busca descansar en tu regazo...

¿Qué viento otoñal
me devolverá tu nombre?
cuando el eco de tus manos
acariciando el adiós,
se marche sin retorno
entre las profundas
grietas de mi alma...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario