Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Te dejo ir

Te dejo ir y te dejo ser feliz con quien tú quieras, sin rogarte, sin buscarte. Te dejo ir sin recordarte lo feliz que puedes ser a mi lado, porque eso ya lo sabes; y aun así, buscas otros Iugares, otros momentos y otra persona para compartirlos. Por eso sé feliz donde quieras serlo, no donde quiera yo que lo seas. Y si algún día libremente decides volver, hazlo, porque sientes que te has alejado tanto de mi que puedes llegar a perderme. Vuelve, pero sólo si esta vez quieres regresar para siempre.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario