Yo no te olvido, habitas en un lugar donde nadie puede tocarte, donde nadie sabe que existes, donde nadie puede herirte, ni yo con mi olvido, ni tú con tu ausencia.
Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.
¿Qué puedo decir?
¿Qué puedo decir? Así se me da el amor, asi me sucede; sin esperarlo ya me anda tocando, sin pretenderlo me anda consumiendo y yo, siempre tarde, caigo en cuenta de haber perdido los estribos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario