Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

En ese punto intermedio

No te quiero lejos de mi vida
pero tan cerca tampoco.
Sitúate
en ese punto intermedio
entre el adiós y las prisas,
donde el ansia no pueda revolcarnos pero que si alargo la voz
te alcance.
Donde pueda contemplar tu silueta, 
y haya suficiente aire entre nosotros 
para que no muera nunca
la posibilidad.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario