Yo no te olvido, habitas en un lugar donde nadie puede tocarte, donde nadie sabe que existes, donde nadie puede herirte, ni yo con mi olvido, ni tú con tu ausencia.
Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.
Que nos duela
Que nos duelan los labios de tanto besarnos, los brazos de tanto abrazarnos, que nos duela la mente de tanto pensarnos y el corazón de tanto querernos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario