En el lugar menos pensado de otro país, te vi pasar. Mi corazón se lleno de un gozo indescriptible al verte después de algunos años. Este mundo no es tan grande ni tan extenso porque te vi pasar.
Ibas distraída, ensimismada con tu oscura melena larga y sin peinar, evaluando tu siguiente compra en el centro comercial. Nunca se me ocurrió que podríamos coincidir una vez más, pero supe bien que no debía detenerte, respeté tu decisión de irte y no buscarme más, aunque no me gustó.
No podía ser más feliz en ese breve instante, una inmensa dicha me llenó, no podía quitar mi mirada de ti. Te vi, te admiré, dichoso y feliz, te vi pasar.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario