Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Arráncame la tristeza

Arráncame la tristeza a besos, 
estar en tus brazos 
cura mis más dolientes nostalgias, 
deja que el aroma de tu cuerpo 
siembre paz sobre mis ruinas, 
arráncame la piel 
a suaves mordiscos 
que quiero 
saber todo de ti 
saber a ti 
oler a ti. 

¡Si supieras 
cómo se disipan 
las penas 
cuando tu boca 
me regala 
su media luna! 

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