Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

HASRET

Cien años han pasado sin ver tu cara,
enlazar tu cintura,
detenerme en tus ojos,
preguntar a tu clarividencia,
acercarme al calor de tu vientre.

Hace cien años que en una ciudad
una mujer me espera.

Estábamos en la misma rama, en la misma rama.
Caímos de la misma rama, nos separamos.
Cien años nos separan
cien años de camino.
Hace cien años que en la penumbra
corro detrás de ella.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario