Respetado señor Lobo Feroz.
Lamento escribirle, pero creo que es mi responsabilidad. Conocí a Caperucita en el bosque y aunque ella lo estaba buscando a usted y yo me comprometí a ayudarla, me enamoré de ella. Sé su historia y no le pido disculpas por tratar de conquistarla. Usted tuvo su momento y hoy su ausencia ha sido mi mejor ayuda. Ya no llora tanto como antes. No puedo decir que lo ha olvidado, sin embargo, es mi mayor deseo. Le pido que se aleje y si realmente la ama, déjeme amarla.
Sin nada mas que añadir,
Sir Robin de Locksley.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario