Las apariencias engañan mucho. Pensamos que conocemos a una persona pero realmente no es así, nunca se acaba de conocer a la gente y te pueden sorprender cuando menos lo esperes... Puede ser para bien pero también para mal, siempre hay alguien que no esperabas que te decepcionará y te preguntarás que como puede ser posible que hiciese eso... No lo asimilas hasta que finalmente, en ese momento, aprendes a no esperar nada de nadie, que pase lo que tenga que pasar y que cada quien pierda lo que quiere perder.
A veces no esta mal una decepción que nos abra los ojos y nos haga ver como es una persona realmente.
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