La noche es testigo
de los insomnios insoportables
que asoman mis sueños.
Embriagada de amor
bebo esperanzas envueltas
¡en dolor que no sabe respirar
el mismo aire que yo!
Me ahoga la incertidumbre,
la espera que no tiene fin,
las horas que se quedan sin
segundos,
¡los días que insisten en no llegar!
La noche extraña la mañana
y yo te extraño a ti!
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