Jamás hubo un accidente tan bonito como cuando se cruzaron tu mirada y la mía.

Tú,
Tú que me robas
mis latidos,
intranquilizas mis sueños
vienes y te vas como un soplo
de viento fresco en el sofoco
de mis noches tibias!
No sabes de saudades,
no entiendes de soledad...
me arrebatas mi calma,
entras a mi corazón por rincones
prohibidos, ladrón de todos
mis sentidos!
Estrella fugaz
en mi cielo nublado!

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